La razón tras el despojo de Curauma
- MV
- hace 4 días
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El caso Curauma no es un litigio corporativo común, sino una operación estratégica que expone cómo se captura valor geopolítico en Chile. En 2013, Curauma S.A., con cerca de 2.500 hectáreas en Alto Valparaíso tasadas en más de 500 millones de dólares y una relación deuda-patrimonio de 0.4, fue desmantelada por Euroamerica Seguros de Vida, liderada por Nicholas Davis y Henry Comber, junto a una red de bancos, firmas legales y tribunales. El valor de las tierras no radica solo en su precio, sino en su posición estratégica.
Ubicadas junto a la Ruta 68, que une Santiago con Valparaíso —puerto clave para el 90% del comercio exterior chileno—, las hectáreas de Curauma, a 15 kilómetros de Valparaíso y Viña del Mar, controlan la logística terrestre y soportan proyectos como centros logísticos, torres de telecomunicaciones o nodos de datos. En un contexto donde China y EE.UU. rivalizan por el Pacífico, su posesión asegura ventajas geopolíticas —seguridad regional y dominio en cadenas de suministro globales—, permitiendo reestructurar el crecimiento de Valparaíso y negociar con inversores extranjeros o el gobierno iniciativas como corredores logísticos o zonas económicas especiales.
Euroamerica estructuró un crédito leonino que Manuel Cruzat Infante logró pagar, pero aun así se desencadenó un despojo coordinado y dirigido: Claro y Cía. diseñó la estrategia legal, el 2° Juzgado Civil de Santiago y el síndico César Millán Nicolet transfirieron las tierras sin junta de acreedores, y el Banco de Chile, Tesorería, Superintendencia de Insolvencia y CMF facilitaron un traspaso a bajo costo.
El despojo, sistemático y respaldado por un sistema financiero, político y legal, evidencia que en Chile un activo estratégico se pierde si su controlador no está alineado —ni en valores ni en estrategia— con la red de poder dominante.